La Escala de Kinsey
La Escala de Kinsey pretende describir el historial sexual de una persona o los episodios de su actividad sexual en un tiempo dado.

Escala de Kinsey
Se usa una escala desde 0, es decir, exclusivamente heterosexual, hasta 6, es decir exclusivamente homosexual.
En el Informe Kinsey, se usa un grado adicional para la asexualidad. Su primera publicación se hizo en el libro Conducta sexual en el varón (1948) por Alfred Kinsey, Wardell Pomeroy entre otros, que se extendió con el trabajo Conducta Sexual En La Mujer (1953).
Presentando la escala, Kinsey escribió:
“El varón no es quien representa estas dos poblaciones distintas, heterosexual u homosexual. El mundo no puede ser dividido entre cabras y ovejas. Es un fundamento de la taxonomÃa en que la naturaleza raramente se enfrenta con categorÃas separadas… El mundo vivo es continuo en cada uno de sus aspectos. Mientras enfatizo la continuidad de los grados entre las historias de los exclusivamente heterosexuales y los exclusivamente homosexuales, ha parecido deseable el revelar algunos tipos de clasificaciones que podrÃan estar basados en montones de experiencias heterosexuales y homosexuales, o las reacciones en cada historia… A un individuo le puede ser asignada una posición en esta escala, para cada periodo en su vida…. Una escala de siete puntos está más cerca de mostrar los muchos grados que actualmente existen.” (Kinsey, et al. (1948). pp. 639, 656)
Lo siguiente no es la escala original, es una adaptación extendida que rescata muchos de los elementos de análisis:
0-Exclusivamente heterosexual
El individuo por lo general no desarrolla afecto que no sea amistad con otros de su mismo sexo, sean heterosexuales u homosexuales. Las mujeres pueden darse tratos más afectuosos, como los saludos de beso en la mejilla, algo no normalmente visto entre los hombres. Por lo mismo, es muy normal que dos mujeres se den más cariño, y debido a ello el lesbianismo no ha sido tan notable ni mucho menos rechazado, al contrario, ha provocado la fascinación entre hombres, quienes irónicamente rechazan una situación similar entre ellos mismos. El heterosexual la mayorÃa de las veces puede no entender a los homosexuales, pero cuando su desacuerdo con ellos se extralimita, se desarrollan crecientes odios conocidos como bifobia y homofobia. Nadie dice que un heterosexual en realidad si podrÃa haber tenido algún contacto sexual con gente del mismo sexo, pero esto es en los casos en que alguna vez lo intentó por única ocasión para determinar si le agrada o no, y en algunos casos se encuentran las violaciones homosexuales totalmente contra la voluntad de la vÃctima heterosexual. Pero cuando un individuo que toda su vida se consideraba heterosexual sostiene relaciones homosexuales más de una vez, automáticamente deja de ser heterosexual. La intimidad se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer. El heterosexual es compatible sólo con heterosexuales y bisexuales del sexo opuesto.
1-Heteroflexible en segundo grado
El individuo acepta amistades de cualquier sexo y preferencia sexual. Se considera a sà mismo como heterosexual, y todavÃa no admite tener otra preferencia sexual. Mayormente tiene relación con el sexo opuesto, aunque también elige a gente del mismo sexo en ocasiones remotas. El hombre heteroflexible por lo general adopta el rol activo con la pareja o persona que elija para tener relaciones, independientemente del sexo de ésta última. El hombre activo sólo acepta a su pareja si tiene apariencia de mujer, es decir, la pareja pasiva del hombre (de sexo femenino o masculino) está obligada todo el tiempo a asumir el papel femenino en el acto sexual, sea o no mujer. Por ejemplo, un hombre heteroflexible en segundo grado obligará al hombre gay pasivo a que asuma un papel femenino, y dificilmente acepta que éste último asuma un papel o apariencia varonil en el acto, pues en ese caso la relación fracasa. No se han conocido todavÃa mujeres heteroflexibles, debido a la creciente aceptación del lesbianismo. La intimidad ya no se limita a darse sólo entre un hombre y una mujer, sino también entre dos hombres (un hombre con un travesti o transexual) y dos mujeres de forma muy ocasional. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos y con bisexuales de ambos sexos.
2-Heteroflexible en primer grado
Aunque el individuo ya puede empezar a tener un ligero afecto a otro del mismo sexo, aún sigue siendo mayor la prevalecencia en las relaciones que sostiene con el sexo opuesto, y debido a ello, aún trata de ocultar esas fantasÃas que conllevan a una posible preferencia sexual con menor prevalecencia. Aún se sigue considerando a sà mismo como heterosexual, pero ya siente una curiosidad por los de su mismo sexo. Esto significa, por ejemplo, que un hombre heteroflexible en primer grado acepta tener relaciones no sólo con mujeres, travestis y transexuales, sino también con hombres que tengan apariencia varonil (puede aplicarse en los casos de compañerismo y amistad, donde ambos mantienen una relación en secreto), pero en la mayorÃa de los casos esto último es interpretado como fantasÃa o juego, además de que muchas veces los individuos pasivos de apariencia varonil requieren de suerte para llenar las espectativas en la relación con hombres activos heteroflexibles. Aunque en este rango todavÃa no se enamora, ya mantiene relaciones frecuentes con otro individuo del mismo sexo pero sin que ello signifique serle infiel a la pareja de sexo opuesto. En la intimidad todavÃa aún adopta el rol activo con la pareja o persona que elije para tener relaciones. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
3-Bisexual
El hombre desea a otros hombres y a las mujeres por igual. La mujer desea a otras mujeres y a los hombres por igual. El individuo bisexual no es muy notable, pero lleva sus relaciones de manera más abierta, y además puede entender perfectamente tanto al heterosexual como al homosexual, por lo que es muy difÃcil que se desarrolle algún tipo de aversión u odio contra ambos grupos. A partir de este rango, el individuo ya se puede enamorar de alguien del mismo sexo de igual forma como del sexo opuesto, y por lo mismo, la fidelidad si juega un papel muy importante en cualquier relación que sostenga. El hombre bisexual ya acepta parejas varoniles en su relación, y adopta en la intimidad el rol inter, pero en diferentes casos puede adoptar todavÃa el rol activo. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
4-Homoflexible en primer grado
En este grado, al individuo supuestamente le empieza a gustar menos el sexo opuesto. En el caso de los hombres, aprecian la belleza femenina sin morbosidad y de forma más equilibrada, es decir, deja de enloquecer por el sexo opuesto. La mujer sigue frecuentando a los hombres, pero su desinterés en ellos no es tan notable. El hombre homoflexible puede adoptar un rol activo, un rol inter o rara vez un rol pasivo. En este rango, el individuo es compatible con heterosexuales del sexo opuesto, con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
5-Homoflexible en segundo grado
El individuo frecuenta mayormente a los de su mismo sexo que del opuesto, por lo que las relaciones que lleguen a tener con alguien del sexo opuesto se limitan sólo a la amistad. El hombre en este rango puede adoptar el rol inter, el rol pasivo y rara vez el rol activo. El hombre busca mayormente parejas varoniles. En este rango, el individuo es compatible con heteroflexibles de ambos sexos, con bisexuales de ambos sexos, con homoflexibles de ambos sexos y con homosexuales del mismo sexo.
6-Exclusivamente homosexual
Sólo pueden sostener relaciones con gente de su mismo sexo, que en el mejor de los casos también sea homosexual, pero prácticamente pudiendo ser de cualquier preferencia sexual, aunque puede no estar de acuerdo con las ideas de un bisexual, por lo que muchas veces puede desarrollar bifobia, como consecuencia de una previa heterofobia. En la mayorÃa de los casos tienen más amistades del sexo opuesto que del mismo, asà que ya se han acostumbrado a la constante convivencia con el sexo opuesto que prácticamente no hay intereses mayores, ya que ve a los del sexo opuesto prácticamente como parientes (ejemplo de lo anterior lo representan grupos como las mariliendras). La mujer homosexual tiene relaciones totalmente sin riesgo con su pareja, y por lo general adopta el rol inter. El individuo homosexual es compatible primordialmente con homosexuales del mismo sexo, con bisexuales del mismo sexo, con homoflexibles del mismo sexo y con heteroflexibles del mismo sexo.
X Asexual
Este individuo no se inclina hacia ningún grupo, y por lo general no disfruta el sexo.

Fuente y para saber más: Wikipedia
Abril 10, 2009
Tags: conducta, Escala, Kinsey Publicado en: Salud y Sexualidad


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